El Atlético había tomado nota en Pamplona, que no vuelva a suceder, así que en La Nucía transformó lo que era otro partido de goleada en monumento al ‘unocerismo’. Pudo meter muchos, pero metió el que metió. Y metiendo sólo ése se expuso a un accidente en forma de empate que pudo llegar en el cabezazo de Borja Mayoral que se marchó apenas por un palmo, ya en la recta final del partido, pero que al fin y al cabo se marchó. Habíamos quedado en que cinco valen lo mismo que uno, tres, goles se entiende, puntos se entiende, así que suma y sigue para la tropa de Simeone.
Que le había hecho otro siete a la alineación y al que esta vez nada solucionaron los cambios. Joao echó fuera los que días antes había puesto dentro, pero para cuando el portugués falló en el segundo acto ya habían fallado antes unos cuantos compañeros (Koke aún lo haría después). Además Aitor estuvo espléndido, todo sea escrito, de modo que entre unas cosas y otras lo que fue un incendio no llegó a calcinar al Levante. Sin atender a la temperatura, la escuadra visitante fue fuego de salida. Terminó en brasa y casi le da para ceniza.

Tal y como se podía sospechar la segunda mitad iba a resultar mucho más equilibrada, pero de salida apenas el fuera de juego de Costa permitió anular el gol que había firmado Thomas. Así que Paco López ya no tuvo otra que tomar medidas… para topar con que su triple cambio llegaba inmediatamente después del que hacía su rival. Para eso es complicado ser más rápido que Simeone. Giménez, Correa y Joao Félix, de un lado; Miramón, Campaña y Morales, del otro. Partido nuevo. Y, para empezar, el central uruguayo coqueteando con el penalti. Afortunadamente para los suyos, no hubo caso.
La tendencia hacia el riesgo de Thomas provocó más de una pérdida en zona sospechosa, por ahí uno de los debes de un equipo, el rojiblanco, que ya pagaba los excesos, pero igual que se acercó el Levante se siguió acercando el Atlético para que ni unos ni otros acertaran, de modo que hubo más de ruido que de nueces en un partido que por escenario y por temperatura parecía de verano… pero que sin embargo lo era. De junio, no de agosto: es lo que hay. La Champions a toda Costa, piensa Simeone.
Noticia tomada del diario Marca.


