La Champions League se ve amenazada de nuevo, ya que en Lisboa persiste la preocupación por el brote de coronavirus. Desde este miércoles, 19 distritos del norte de Lisboa han presentado cerca de 700 mil de contagiados, por lo que, se ha vuelto al confinamiento en la ciudad portuguesa.
«Esperamos que todo esté bien y que sea posible organizar el torneo en Portugal. Por el momento, no hay razón para planificar un plan B», afirmó el martes un portavoz de la UEFA.
Por otro lado, el ministro de Portugal, Antonio Costa, asegura que Lisboa estaría preparada para albergar el torneo: «Se están tomando todas las medidas para garantizar que este torneo sea organizado de manera saludable y segura».
Sin embargo, el gran problema de la ciudad es que presenta la mayor concentración de contagios de Portugal, que ha aumentado en un tercio en junio en comparación con mayo, con un promedio de 321 infecciones diarias.
Pero para Antonio Costa, la situación con el virus «No tiene nada que ver con el centro de Lisboa, donde se llevará a cabo la Champions. No es en Lisboa, sino en áreas vecinas».
En el caso de los estadios que se utilizaran en el torneo, el Estadio del Sporting de Portugal, el Alvalade, se encuentra en el distrito de Santa Clara, uno de los afectados por el confinamiento, mientras que, con el Da Luz del Benfica, se tenia esperanza que podía tener público, sin embargo, con este contexto parece improbable.
«En cuanto al público, en la actual situación sanitaria, evidentemente no», dijo el secretario de Estado de Sanidad, Antonio Lacerda.
La UEFA ahora tendrá que esperar a la decisión de los clubes participantes en cuanto a esta situación y si estarían dispuestos a arriesgarse a jugar el torneo en Lisboa.
Cabe recordar que los cuatro últimos partidos de vuelta de octavos de final que aún deben jugarse y de los que saldrán los otros cuatro participantes son Barcelona-Nápoles, Manchester City-Real Madrid, Bayern-Chelsea y Juventus-Lyon. Se disputarán el 7 y 8 de agosto, ya sea en los estadios originalmente programados o en Portugal.
Por: Sebastián Dávalos A.


