Nassib Neme, presidente del Club Sport Emelec, aseguró en Diario El Universo que el penal polémico de la victoria de su equipo ante Guayaquil City fue bien cobrado por el árbitro Guillermo Guerrero, y luego arremetió contra Aquiles Álvarez, vicepresidente deportivo de Barcelona Sporting Club, quien criticó la decisión del juez en sus redes sociales.
Sobre el penal que convirtió Sebastián Rodríguez y que le permitió al conjunto eléctrico asegurar la punta hasta la próxima fecha, manifestó: «La mano derecha del portero va contra el pie izquierdo del delantero, quien tiene ganada la posición con respecto al balón. Cualquier contacto en esas condiciones es penal. Aun en el caso no consentido de que el portero hubiese tocado la pelota, ¡también es penal a partir del contacto desde atrás de la mano derecha del portero sobre el delantero! Hay que leer las reglas de juego antes de emitir opinión consecuente».
Después, advirtió que el desconocimiento de las reglas han provocado un mal concepto de una falta penal en fútbol nacional y en la prensa: «¡Es un penal muy claro! La ignorancia en las reglas de este juego es atrevida, y el fanatismo, ciego. Aquí (en Ecuador) se han inventado una nueva regla: si el portero toca primero el balón, no hay falta. Totalmente falso. Si después de tocar el balón barres con tus extremidades o tu humanidad al delantero adversario cuando este tiene oportunidad de llegar al balón, es penal».
«Deben pedirle a la International Board (la IFAB, encargada de definir las reglas del fútbol a nivel mundial) que modifique la regla solo para el fútbol ecuatoriano y así estar in con el comentario de algunos colegas deportivos que, por desgracia, detrás de una pantalla están opinando con desconocimiento sobre un tema que deberían conocer antes de ser contratados, o inhibirse de hablarlos con tanta autoridad si son precarios en el conocimiento de la regla», agregó Neme.
Por otro lado, criticó a Aquiles Álvarez, quien afirmó que Guillermo Guerrero es ‘el empleado del mes’ y actuó por ‘una orden’: «¡Está recurrentemente cuestionando y objetando decisiones arbitrales de partidos donde su equipo ni siquiera es parte! ¡Lo hace sin respetar rivales, clubes y personas involucradas! A su solo básico conocimiento de las reglas de este juego le agrega su fanatismo y llanto histriónico para lanzar tuits en detrimento de terceros. ¡Es el juez de jueces de todos los partidos, donde el sujeto en mención le interesa algún resultado! ¡Es un comentario arbitrario e interesado y se evidencia por sí mismo! Y eso debe preocuparnos a todos. Parece que las disputas deportivas se están llevando al plano personal, y el abuso de los tuiteros no puede de ninguna manera ser beneficioso para el fútbol ecuatoriano».
«La tan cacareada unidad que se busca en el fútbol ecuatoriano debe comenzar por la sinceridad. Si no podemos decir la verdad, mal podemos hablar de unidad. Lo que ha sucedido en algunos casos es indignante y rebasa los límites bastante desgastados de la respetuosa relación que los dirigentes deben observar. Aquiles Álvarez, en su fanatismo extremo, cuando mira los partidos de fútbol de Emelec es un imán de problemas. Un coche bomba. Alguien debería quitarle el teléfono, ¡lo más lejos de él!», añadió el dirigente eléctrico.
«De nuestra parte encontrarán siempre rechazo a estas prácticas mafiosas. Seremos frontales para señalar estas acciones. Ante esto, tengo que expresar mi opinión, con respeto, pero sin temor alguno», sentenció Neme.
Finalmente, opinó sobre los reclamos del rival: «Con respecto a los involucrados de Guayaquil City, están en su derecho de ser parte de la polémica, aunque sus reclamos son equivocados. Es un penal muy claro».
Por: Sebastián Dávalos Almeida.


