En Wembley, Liverpool y Chelsea brindaron una gran final que se terminó definiendo en el 118′ mediante un cabezazo del neerlandés que ya había avisado antes pero en aquella ocasión había sido nulitado su gol.
El ecuatoriano Moisés Caicedo disputó todo el encuentro con una destacada participación pero que no terminaría alcanzando para que su equipo, el Chelsea, se quede con la Carabao Cup. Por su parte en Liverpool, la figura fue su portero Kelleher, quien mantuvo en cero su arco cuando los londinenses parecían llevarse la final.
Con esta nueva final ganada, Liverpool extiende en su palmarés la distancia como máximo ganador de la Carabao Cup, sumando con esta, su décimo trofeo.

Por: José Carlos Vásquez


