El mundialista español y centro campista del A. S. Mónaco de la Liga 1 de Francia, nacido en Arenys de Marun, un municipio de la provincia de Barcelona, Cataluña y España.
Califico de “triste” lo que está sucediendo en su región natal de Cataluña luego de una intensa semana de protestas y manifestaciones lideradas por Tsunami Democràtic, por la condena a nueve líderes catalanes independentistas.
«Me duele ver mi tierra así, todo el mundo sabe donde nací. Ver a los míos y a mi tierra sufrir así. Ver las imágenes de lo que pasa allí, todo es muy doloroso, muy triste. Espero que pueda solucionarse rápidamente», mencionó en rueda de prensa en la víspera del Mónaco-Rennes.
«Lo que comprendemos es que hay una gran injusticia», dijo Cesc Fábregas.
«Lo que pedimos es poder sentarnos y hablar, como lo hace la gente normal. Hablar entre nosotros, entre los que están a favor de la independencia y los que no. No creo que sea tan difícil. Sentarse y escuchar son las únicas cosas solicitadas. No pedimos más. A partir de este momento las cosas deberían ir mejor. El diálogo cura muchas cosas», declaró el exjugador del Barcelona.
«No es bueno que esto afecte al fútbol. Se dice que el fútbol y la política están alejados, pero al final están estrechamente relacionados. Espero que puedan encontrar una fecha por el bien del espectáculo del fútbol, es lo que todos queremos», finalizó el español. (M)


