Giannina Lattanzio, futbolista ítalo-ecuatoriana, que jugó en el Deportivo Cuenca, reveló que el club aún tiene pagos pendientes con las jugadoras del plantel femenino que consiguió la Superliga Femenina en 2019.
En entrevista para Ecuagol TV, explicó el problema con la dirigencia del Cuenca: «Todo el mundo sabe lo que se logró con el Cuenca, era un gran grupo. Éramos muy unidas, adentro y fuera de las canchas. Pero, cada una tomó un rumbo diferente por incumplimientos económicos. Estoy muy segura que si no pasaba eso, seguíamos ahí junto al cuerpo técnico».
Sobre cuál es el valor que les adeuda el equipo ‘morlaco’: «Fue por los premios de la Superliga Femenina. Llegamos a un acuerdo entre febrero y marzo para el pago, pero a algunas chicas se les dificultó viajar a Cuenca para firmar porque teníamos entrenamientos y después nos cogió la cuarentena»
«Yo llamé al presidente (Juan Serrano) para que me envíe el documento por correo y así no tener que viajar, pero, no quiso y no he firmado. Igual no le han pagado a nadie, porque yo sigo en contacto con las chicas que si habían firmado el documento y todavía están a la espera», agregó.
«Este problema lo teníamos desde septiembre cuando terminó el campeonato y el contrato. Nos dijeron que nos pagarían en Noviembre, pero por más problemas terminaron diciéndonos que lo harían en Marzo», continuó.
Luego, acotó: «Dijeron que no importaba que algunas salgan del equipo, que nos iban a contactar y nos iban a pagar. Pero, yo sigo esperando que me contacten. Ahora es inútil contactarse con ellos porque ‘van a decir que no’ por esto de la pandemia».
Sobre el trato que han recibido del club por esta deuda: «Nosotras por el objetivo alcanzado y la linda temporada que tuvimos, nunca le hemos faltado al respeto a la gente que conforma el Cuenca».
«Pienso que nos debieron haber brindado los premios de otra forma, porque nosotras siempre le cumplimos y conseguimos el título que ellos deseaban también. Además, hicimos lindos partidos también en la Libertadores», añadió.
«Entonces me parece una falta de respeto y todavía no nos pagan. Nos cansamos de reclamar porque siempre dicen que no y que nos van a pagar cuando termine la pandemia. Esa es su respuesta para lavarse las manos», afirmó Lattanzio sobre la situación con el Deportivo Cuenca.
Después, comentó: «El Cuenca puede tener deudas, pero ahí el fútbol masculino no tiene nada que ver con el fútbol femenino. Hubo falta de compromiso y había problemas que no los tienen equipos en donde solo existe divisiones femeninas».
Sobre el título conseguido con el Cuenca: «Lo conseguimos por la unión que teníamos y porque queríamos dar el ejemplo a todo el Ecuador, para que vean que el fútbol femenino existe y es bueno».
En cuanto a su nuevo equipo: «Yo lo tomé de la mejor manera porque pude venir a Dragonas (IDV), y pienso que ha sido mi mejor opción, porque hay un buen trabajo de los dirigentes, cuerpo técnico, y también jugadoras. Ven hacía el futuro y realmente apoyan al fútbol femenino. Nos consideran futbolistas profesionales»
Acerca de lo que se puede mejor en el fútbol femenino del país: «Hay muchas personas interesadas en el fútbol femenino y algunas no van al estadio porque no hay mucha publicidad. Todavía hay personas que piensan que el fútbol femenino en Ecuador no existe. Falta apoyo de las empresas, los medios de comunicación, la Federación, y los equipos, como lo hace Independiente».
«Quisiera que aquí hayan más escuelas de fútbol para mujeres, porque nuestro problema es que muchas chicas no han tenido una buena preparación en sus etapas de formación, y por eso ocurren problemas en la dirección técnica que quieren resultados rápidos», complementó la futbolista.
Por último, enfatizó: «Necesitamos una formación más profunda con apoyo económico y psicológico, que los entrenadores no sólo nos hagan ‘correr y defender’, y que nos enamoren con la pasión del fútbol».
Giannina Lattanzio (27 años) nació en Italia y a los 13, en 2006, formó parte del club femenino del Inter de Milán, con el que jugó la Copa Italiana.
Después viajó con su familia a Ecuador, donde participó del equipo femenino de Liga de Quito en 2011.
En 2013 paso a Rocafuerte Futbol Club, marcando 12 goles durante el Campeonato Nacional y estuvo hasta 2015, para luego formar parte de Unión Española por tres temporadas.
Posteriormente, pasó a la Liga de Fútbol Femenino de Estados Unidos con el Osa Seattle y a inicios del 2019 fue a jugar en el Joventut Almassora de España.
Tras su paso internacional, volvió al país, donde jugó para el Deportivo Cuenca en la segunda mitad del 2019, y actualmente juega para las Dragonas de Independiente Del Valle.
En la Selección Ecuatoriana, ha participado de varios torneos, entre ellos, la Copa Mundial Femenina de Canadá 2015.
Por: Sebastián Dávalos A.


