Según Revista Winner, la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) entregó este jueves un total de 520 mil dólares, que fueron repartidos entre los 26 clubes profesionales del fútbol ecuatoriano (16 de la Serie A y 10 de la Serie B), dejando así un valor de 20 mil dólares para cada institución.
El mismo medio asegura que este dinero forma parte de los Fondos Evolution dispuesto por Conmebol, y fue destinado a los clubes profesionales como apoyo para cubrir los gastos operativos y de nóminas de sus futbolistas.
Incluso, se informa que a partir de este viernes se entregará 10 mil dólares a las 22 Asociaciones Provinciales habilitadas en la FEF.
«Como detalle importante para poder recibir dicha ayuda económina, las Asos. deberán haber justificado el dinero asignado en el periodo 2019 a Auditoría de FEF. La ayuda económina de FEF a las Asociaciones Provinciales asciende a 220.000 dólares», explicó Revista Winner.
También, el medio revela que existe un tercer valor de 200 mil dólares, que fue destinado hace tres semanas a las Asociaciones Provinciales y equipos de la Superliga Femenina, con el fin de cubrir los gastos operativos relacionados a las pruebas de COVID-19 y los preparativos para volver a los entrenamientos y posteriormente a la competición.
El cuarto rubro develado es uno provisto a los instructores de árbitros, preparadores físicos de árbitros y árbitros de Segunda Categoría, para cubrir su preparación y pruebas de coronavirus de cara al reinicio del torneo, que tiene como fecha tentativa este próximo 15 de agosto.
La fuente con la que consultó estos valores el ya mencionado medio deportivo, manifestó que en los próximos días se le liberarán más recursos económicos para los clubes profesionales del países. Será un valor estimado de 400 mil dólares.
Por último, aquella misma fuente confirmó que la FIFA se comprometió a entregar 500 mil dólares a la FEF para este mes de agosto, y 1 millón de dólares para enero de 2021, que se repartirán en dos valores de 500 mil dólares para el fútbol masculino y el femenino.
Por: Sebastián Dávalos A.


