Sin respiro y con falencias la selección de Ecuador cayó ante la albiceleste 1-6 en el estadio Manuel Martínez Valero, ubicado en la ciudad de Elche, España. El rendimiento de los jugadores ecuatorianos no fue el mismo que tuvo en las victorias 1-0 ante Perú y 3-0 ante Bolivia en el mes pasado.
La tricolor llegaba con las justas al encuentro (arribó ayer el pasado viernes porque su vuelo se retrasó tras un desperfecto en el avión), el equipo no tuvo una buena preparación lo cual dificultaría acoplarse en sus líneas.
Desde el pitido inicial la tricolor tuvo un arranque interesante, con unos primeros minutos que lastimaron a la selección de Argentina, pero a los (19m) Lucas Alario de cabeza abrió el marcador luego de un tiro de esquina poniendo el 1-0.
Luego a los (26m) Acuña sacaría un remate de zurda que roza en Jhon Jairo Espinoza y termina en autogol el 2-0. El árbitro Luca Barbeno dictamino penal para los albicelestes a los 30 minutos, donde Leandro Paredes sería el encargado de poner la tercera a los (32m).
El descuento de la tricolor llegaría en la segunda parte a los (48m) desde un tiro libre de larga distancia que cobró Ángel Mena donde vence alguardameta dejándolo estáticodonde pensaba que era centro y no un remate directo a puerta,marcabael 3-1.
La goleada continuaría y los encargados de aumentar el marcador serian: Germán Pezzella (65m), Nicolás Domínguez (82m) y Lucas Ocampos (86m).
El entrenador Jorge Célico, se responsabilizó totalmente de humillante goleada. “Me siento el responsable de este resultado. Tal vez por la falta de tiempo para preparar el equipo. Argentina fue muy superior. A partir de esta derrota esperamos que este grupo levante su rendimiento”, mencionó Célico en la rueda de prensa tras la paliza.
“El viaje fue muy incómodo, casi no tuvimos tiempo para entrenar. La Argentina fue un gran rival. Así como ahora estamos tristes por el resultado, mañana estaremos contentos por lo que estos chicos nos pueden dar”, manifestó.
El estratega de la Tri, hablo de su futuro y finalizo mencionando: “La persona que venga a dirigir a la selección no tiene que pensar que este es el reflejo del fútbol ecuatoriano. Hubo mucha preocupación de los jugadores por sus familiares en el país (por la crisis social)”. (M)


