Vinicio Espinel, árbitro ecuatoriano, criticó al manejo que se ha tenido con el gremio arbitral en esta situación con la pandemia de coronavirus.
«El árbitro vive del Padre Nuestro y del Ave María. Nos quitaron el sueldo que teníamos en el 2019 en esta pandemia y nos adeudan un millón de dólares», señaló en Radio Stereo Fiesta de Ambato.
Sobre la preocupación por las pruebas de Covid-19: «Dijeron que nos iban a hacer las pruebas una semana antes de empezar».
«Nos piden entrenar, pero el árbitro no tiene para nada, por lo menos un agua hay que comprarse», se quejó Espinel.
Vale destacar que semanas atrás la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) confirmó que costeará las pruebas médicas de los árbitros nacionales.
Por: Sebastián Dávalos A.


