El domingo 8 de marzo, en el Reclusorio Norte de Ciudad de México, y con Esperanza Medrano Ortíz como jueza, se realizó la primera audiencia del caso en contra del ecuatoriano Renato Ibarra. Allí, se le acusó no solo del delito de violencia familiar agravada, sino también de tentativa de feminicidio.
En un principio, y conforme con el Código Penal de la Ciudad de México, el futbolista solo podía afrontar una pena de entre 6 meses a 4 años por la acusación de violencia familiar. Sin embargo, su condena sería aun mayor por el segundo delito que se le cargó (tentativa de feminicidio). Según el Código, el feminicidio se castiga con 30-60 años de prisión, mientras que el intento tiene una sanción de 10-40 años.
De acuerdo con el abogado penalista Alejandro Cruz Cisneros, que fue consultado por el portal Mediotiempo, aseguró que “la violencia familiar como tal es actuar con violencia hacia una persona, y la tentativa es que cuando por la cuestión de ser mujer, alguien quiera privarle de la vida, pero un agente externo lo impide”.
El futbolista ecuatoriano tendrá su segunda audiencia el próximo 12 de marzo ante las autoridades mexicanas. Ibarra está siendo procesado por un supuesto intento de feminicidio contra su esposa Lucely Chalá, quien además se encuentra en estado de gestación.


