El extremo ecuatoriano Renato Ibarra ha quedado absuelto de los cargos de violencia familiar, tras un año de haber sido acusado por su ex esposa Lucely Chalá.
El futbolista que juega para el Atlas de Guadalajara se presentó en un Reclusorio de la Ciudad de México para cerrar el caso que se abrió después de que una denuncia por agresión por parte de su entonces pareja provocó que pase varios días en prisión en marzo del 2020.
Según informó el diario El Universal, Ibarra salió del Reclusorio y en compañía de sus familiares se alejó sin hacer ningún tipo de declaración al respecto.
Únicamente, el abogado del seleccionado tricolor, Renato Chávez, conversó con los medios locales y señaló: «Nosotros dimos cuenta que se ha dado cumplimiento a la reparación del daño que se había pactado, fue todo y se da por terminado el asunto».
Luego, el síndico explicó que la reparación del daño que consistía en proveer un departamento a la familia, por pedido de Lucely Chalá, se ha cumplido en su totalidad.
Además, Chávez aseguró que el jugador todavía se está haciendo cargo de su hijo producto de la relación con su ex pareja: «A la familia le sigue cumpliendo, ya dio cumplimiento total, ya no tiene ningún cargo aquí ante la ley, él está cumpliendo con sus obligaciones. Ha quedado absuelto».
Cabe recordar que el 5 de marzo del año pasado, Renato Ibarra, que por eso tiempo se encontraba en el América, fue detenido por agredir a su entonces pareja Lucely Chalá, que estaba embarazada de su hijo.
Los primeros cargos que se le imputaron fueron ‘Tentativa de aborto y feminicidio’, los mismos que han sido absueltos por un arreglo económico entre ambas partes, donde el extremo de 30 años se comprometió a cumplir con la compra de un departamento para su ex pareja y su hijo, hacerse cargo (económicamente) del menor y acudir a clases de civismo y control de ira.
Incluso, el mismo medio El Universal, afirma que Ibarra y Lucely Chalá se han reconciliado, aunque no se ha confirmado si han vuelto a convivir.
También, vale destacar que esta situación no gustó en la directiva del América, que resolvió con la cesión del jugador al Atlas debido a que no se daban las condiciones (por la crisis económica provocada por la pandemia) para concretar una venta.
Por: Sebastián Dávalos A.


